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La güeb de
MACÍAS PAJAS
2055

Porqué uso software libre (1)

(Cloud Computing, software privativo y la madre que los parió).

En principio iba a explicar las condiciones del software libre, ya que inicié esta serie de artículos con la libertad 0 (La de poder ejecutar el software como y cuando te parezca). Dado que estas libertades y su porqué ya están explicadas perfectamente en otros lugares, no veo la necesidad de entrar en ellas a fondo.

Baste decir que estas condiciones son necesarias para evitar determinados abusos y garantizar unos derechos fundamentales al consumidor de software. Y si, he dicho consumidor. Alguien que paga por algo en un mercado. El SW libre como algo “comunista” es algo que existe solamente en las mentes calenturientas de quienes hoy en día consiguen grandes beneficios abusando de los consumidores y de capullos trasnochados que quieren incluir el movimiento de software libre en su secta.

Hoy en día, los mayores defensores del software libre suelen ser programadores. Gente que pretende cobrar dinero por hacer su trabajo, que no es otro que escribir software. Curioso ¿Verdad? Esto es fácil de explicar si tenemos en cuenta que todo programador es un usuario. Los programadores usan las mismas herramientas que los demás usuarios, además de las específicas de la profesión.

¿Que diferencia a un programador de un usuario a la hora de usar un cliente de correo, un procesador de textos o una hoja de cálculo? Tal vez el programador sepa lo innecesario que resulta el superar estúpidas y arbitrarias medidas anticopia cada vez que pretende instalar un programa. A los programadores les parece del género idiota almacenar sus datos en un formato que solo la aplicación del fabricante X es capaz de leer, les molesta tener que depender de X para leer unos datos de los que son legítimos propietarios.

Hay ejemplos demostrados de que productos de MS, Adobe y otros fabricantes de SW privativo obtienen datos de los usuarios sin información ni el consentimiento de estos. Supongo que la tentación es demasiado fuerte. Y eso el programador también lo sabe, o al menos lo supone.

Con las aplicaciones web pueden ocurrir cosas parecidas. Todos los correos de hotmail, los documentos de google docs y otra serie de datos personales de millones de presonas están al alcance de estos proveedores. Alguien puede pensar que al ser millones, estos datos no se pueden revisar. Un programador, en cambio, conoce lo sencillo que resulta filtrar la información para centrarse en los resultados de determinadas búsquedas. Por este y otros motivos, los creadores de software libre nos vienen advirtiendo del peligro que suponen estas aplicaciones de la llamada Web 2.0, Cloud Computing o el término de moda que use el pseudogurú de turno.

Frente al software privativo existe una opción clara: El software libre. ¿Que ocurre con las aplicaciones web? Supongo que otro tanto, el tiempo lo dirá. Hoy día no resulta demasiado complicado configurar aplicaciones web libres en un servidor. Tras haber probado unas cuantas aplicaciones como eyeOS, openGoo o squirrelMail, está claro que se puede vivir sin necesidad de recurrir a gigantes como google para disponer de correo, un office o un escritorio completo con cientos de aplicaciones. Todo ello online, por supuesto.

Alternativas hay. No es que la contabilidad de casa, los correos personales y las cartas mecanografiadas sean especialmente reveladoras e interesen a terceras personas (En el trabajo es otra cosa). Se trata de que es nuestra información y es privada. Queremos acceder a ella cuando y como queramos y compartirla solamente con quien nos apetezca.

Sobre lo de cobrar por el trabajo, todas las aplicaciones que he escrito para terceros las he entregado en condiciones de software libre. Con código fuente, documentación (cuando procede) y naturalmente autorizando al cliente a modificar, redistribuir y en general todo aquello que contempla esta otra licencia.

A veces se trabaja en un proyecto libre solo por amor al arte, o se colabora en otro que se ha usado cuando se puede aportar algo. Pero estos dos ejemplos son muy poca cosa en comparación con el total del código que he escrito. Gran parte del código libre resulta lucrativo para sus autores y justo para sus usuarios. Y por eso lo uso.

Macías Pajas.

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