LA CHICHARRA Y LA HORMIGA

Cuando de pequeño leí la fábula de la cigarra y la hormiga, enseguida supe que algo no iba bién. Y aunque la historia pretendía enseñarnos alguna valiosa lección, yo nunca entendí porqué la cigarra no emigraba al trópico, donde siempre hace calorcito, para poder tocarse las bolas todo el año. Sin embargo, si estudiamos la vida real de estos dos insectos, las conclusiones que se sacan son bien distintas.

La cigarra es un animal que en algunos casos vive hasta 17 años. Es al final, cuando está a punto de cascarla, cuando sale de debajo de la tierra para intentar echar un polvete estival.

- Moraleja: Que difícil está el echar un polvo.

La hormiga lo tiene peor. Se pasa toda la vida sirviendo a la colonia. Todas las variedades (obreras, zánganos o soldados) viven menos de la cuarta parte de lo que vive la reina. Su única misión en la vida es: Darla de comer, fertilizar sus huevos, alimentar a sus crías y defenderla.

- Moraleja: Mejor no digo nada, que luego me llaman machista.

En resumen. No os creais ninguna fábula. La cigarra y la hormiga es una cuento que se inventaron los bancos para que les prestemos nuestro dinero a cambio de un interés irrisorio. Viendo los documentales de La 2 podemos obtener ejemplos mas fidelignos de lo dura que es la vida.

Macias María Samaniego.


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